sábado, 1 de diciembre de 2012

LA GOTA QUE REBASO EL VASO


El apoyo oficial de los senadores de la Democracia Cristiana encabezado por su Presidente y Senador, Sr. Ignacio Walker, que en la votación del articulo 26-A de la Ley de Pesca, que otorga 20 años renovables, ad eternum, los derechos de explotación de nuestras riquezas marinas a siete grandes grupos industriales, ha sido la gota que colmo el vaso y que no es posible aceptar como ciudadanos, como militantes de la DC, ni menos como personas que se adscriben al humanismo cristiano y juraron defender a los trabajadores y al pueblo.

Nuestro partido, ha concurrido con sus votos de aprobación a la privatización de las riquezas de nuestro mar territorial, mar adyacente y zona económica exclusiva, privilegiando a esos siete grandes grupos económicos, en desmedro de la mayoritaria pesca artesanal, omitiéndose en la aplicación del artículo 169 de la OIT, sobre pueblos indígenas y generando hacia el futuro mas y mas concentración de las riquezas en un acto “expropiatorio” sin precedentes en nuestra historia.

Es de conocimiento público, que esta misma mayoría que controla el Partido, la misma que aprobó la privatización de las sanitarias públicas, la carbonización de nuestra matriz energética con grave daño al medioambiente y a la vida humana, también se opone a la dictación de una Nueva Constitución que emane de una Asamblea Constituyente, para entregarle al país, su primera Constitución verdaderamente democrática, como es el anhelo de la inmensa mayoría de nuestro pueblo desde un 5 de Octubre de 1988.

Son muchos los desaciertos y errores que no es dable acotar en esta declaración, pero que sin duda, dan vergüenza, generan desesperanza y decepción, constituyéndose este cumulo de desaciertos en las causales principales de la pérdida de la confianza ciudadana que a niveles históricos ha tenido la DC en las últimas elecciones desde 1996 y con justa razón.

No nos es posible, asumir responsabilidades de las cuales solo hemos sido observadores, recelosos y críticos, no nos es posible avalar con nuestra firma en un padrón  de militantes, estos agravios tan brutales a nuestra nación, por ello, se nos hace insostenible mantener nuestra relación de militantes del Partido Democratacristiano.

Dimos y arriesgamos nuestras vidas y nuestro futuro, bajo las banderas de la falange, en contra de la Dictadura en el afán irrenunciable por recuperar la democracia y nuestras libertades cívicas, por eso nos duele profundamente tener, por un imperativo de conciencia, que renunciar a ser militantes, después de una vida entera de servir a la comunidad desde el humanismo cristiano.

No renunciamos, ni renunciaremos a nuestras convicciones ideológicas, a nuestro sueño de una sociedad mas humana, mas justa y mas participativa, es en esos términos que nos autoexiliamos políticamente, porque no les quepa duda alguna, que continuaremos contribuyendo con honestidad y lealtad, en la lucha de un pueblo del cual somos parte y que solo anhela una democracia sana, participativa, respetuosa, honesta, que le de a Chile y especialmente a su clase media, a sus trabajadores, jóvenes y especialmente a los mas pobres, las esperanzas de lograr construir definitivamente esa patria mas justa y buena para todos. Ese sueño ahora es posible desde la organización social, desde la villa, desde el gremio, desde las inquietudes de nuestros jóvenes y de nuestras raíces progresistas.

Saludamos a todos aquellos que anteriormente y por razones similares se vieron obligados a abandonar las filas del que era nuestro Partido, pero que sin embargo, no han renunciado a sus convicciones, porque siguen siendo mas humanistas y mas cristianos que antes, quizás, sea posible lograr reunirnos y continuar ayudando en la construcción de nuestro país, desde este autoexilio partidario y desde un entorno cercano, contribuir a recuperar para el pueblo y la ciudadanía, este instrumento de participación política que como el Estado, ha sido secuestrado por esas oligarquías económicamente mas poderosas.

Un último y fraternal saludo a todos aquellos que insisten de buena fe en quedarse y a todos aquellos que alejados de su espacio de participación politica, continúan con mas fuerza y convicción su compromiso con los fundamentos de nuestro humanismo cristiano y que en esta crisis moral y de desconfianza, esta mas vigente que nunca para encontrar las soluciones políticas económicas y sociales que integren e incluyan a todos los sectores de la sociedad hacia un gran proyecto de desarrollo con equidad, tolerancia, paz social.

 

 

HECTOR CANALES MORALES                   JORGE OSORIO ULLOA

Abogado, ex concejal de Maipu               Ex dirigente de base y dirigente sindical

   Ex dirigente social y político

 

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