jueves, 16 de mayo de 2013

Un Nuevo Tropezon ?


¿Un nuevo tropezón?

Hernol Flores Opazo
 
 
 
Las ya históricas actitudes de los dirigentes de la Democracia Cristiana, demuestran una rara disposición a tropezar siempre con la misma piedra que desde décadas pasadas les ha causado la división del partido, la pérdida del gobierno y, además,  la caída vertical de su condición de ”fuerza política ostensiblemente mayoritaria dentro del país”, (según declaración DC de  Marzo de 1969)
En efecto, en la década del 60’, producto de cálculos políticos acuciados por la idea de conseguir el poder, importantes líderes demócratacristianos realizaron una abierta campaña en busca de una alianza electoral con el partido comunista. Respondiendo a una carta del presidente del PC, Luís Corvalán, fechada el 25 de Abril de 1961, el ex Presidente Eduardo Frei Montalva les expresaba: ¡Esta es la hora para un gran esfuerzo de concordancia entre los que aspiran a dar a Chile un nuevo régimen de instituciones que hagan realidad los cambios sociales necesarios e inevitables!... A este propósito debemos decirle que no es cierto que la Democracia Cristiana conciba su tarea e interprete su pasado  y su presente, en función de del antagonismo entre Democracia Cristiana y Comunismo”.    
Como estas seductoras frases no hicieron mucha mella en la dirigencia comunista nacional, en Octubre de 1963 Frei viaja a Moscú en busca del apoyo que se le negaba en Chile. A su regreso, aún cuando volvía con las manos vacías, sus loas a la Unión Soviética provocó que el editorial del diario El Siglo del 20 de Octubre de 1963 expresara: Eduardo Frei viajó a la URSS y, como hombre cabal que es, ha regresado dando fe de su realidad, revisando conceptos viejos y caducos, que más que conceptos suelen parecer –y seguramente lo son- prejuicios que se baten en retirada……Las declaraciones del senador Frei desdicen en forma clara a aquellos sectores de su partido que aún pretenden cosechar frutos del más cerril y obstinado anticomunismo.”
Declaraciones como esta de los personeros DC, permitió que el partido comunista aumentara su caudal electoral de 12% a 17% entre 1965 y 1969, mientras la DC bajaba de 44% a 31% en el mismo período.
La fuerza de los hechos, que hizo cambiar bruscamente el curso del romance DC – PC, permitió que la democracia cristiana accediera al poder en 1964, pero ahora apoyada por los sectores políticos abiertamente adversarios del comunismo.
No obstante haber logrado su propósito, los personeros DC, lejos de reconocer el apoyo de sus aliados de derecha que la llevaron al poder, y siempre atemorizados por el slogan de que “en Chile el que no es comunista es fascista”, no dudaban en aliarse con el PC y asumir sus consignas en la acción política y en las elecciones de los cuerpos intermedios, particularmente en los sindicatos de trabajadores.
Muy seguros y  gratos con esta cómoda situación, el PC no tenía empacho en demostrar su menosprecio por el gobierno democristiano, y dejaba claramente expresada su postura a través de su Subsecretario General, José González, quien en un informe al Pleno del Comité Central del Partido Comunista  (diario El Siglo del 28 de Junio de 1965) decía: “De lo que se trata es de que estemos en las masas. Debemos estar allí donde está el grueso de la masa. Y esta concepción del asunto nos obliga a no quedarnos al margen de las organizaciones que está creando la Democracia Cristiana. Los comunistas debemos incorporarnos a ellas, por cierto que no para hacer el juego al partido gobernante en su política divisionista y reformista, sino que para darles a esos organismos su verdadero carácter de clase e infundirles combatividad, para tomar en ellos la iniciativa, para lograr que los problemas sean solucionados de acuerdo a los intereses de los trabajadores. …Si el partido se decide actuar en los organismos de masas junto a los democristianos –como debe hacerlo- el pueblo nos entregará su confianza, elegirá nuestros camaradas para los cargos de mayor responsabilidad, porque conoce nuestro temple, nuestra combatividad, nuestra firmeza y nuestra lealtad para defender los intereses de nuestra clase y, con ello, se desenmascara el carácter antipopular democratacristiano, el carácter pernicioso de la influencia burguesa en el seno de las organizaciones de los trabajadores”.
En esta cruzada, los comunistas apoyaron decididamente una, ley enviada por el gobierno que dio ingentes recursos a la “organizaciones de masas”, entre otros, a  los Centros de Madres y Juntas de Vecinos, organismos que no obstante estar insertos en la estrategia de Promoción Popular auspiciada por la DC, comenzaron a ser mayoritariamente dirigidos por emboscados  elementos pro marxistas. Los mismos que al poco tiempo hicieron trizas la unidad de la DC y crearon el MAPU y luego la Izquierda Cristiana.
En una tardía queja, el diario DC La Prensa del día 20 de Noviembre de 1970, se refería a sus ex militantes de la siguiente manera: “Son maestros del disimulo y la traición. Con una mano palpan la espalda y con la otra afilan el puñal. Especialistas del contrabando ideológico, son capaces de hacer pasar un camello por el ojo de una aguja. Reyes de la mitomanía política, les produce asco y horror la realidad, y viven en un esfuerzo perpetuo por huir de ella. Burgueses recién conversos al marxismo, son capaces de cualquier cosa para adquirir carta de ciudadanía “obrera”.
En la misma Prensa, de Noviembre de 1971, don Jaime Castillo, comentando  dolorosamente esta división, escribía: “El hecho es tan interesante por la lección que encierra. Nos lleva a una forma tenebrosa de militancia política. Nos sume en un mundo que no se conocía de manera consciente: el de la simulación como forma de vida. Es bueno haberlo sabido de un modo público en este momento. Y esperemos que aproveche a cada cual”. 
¿Aprovechará de estos recuerdos el señor Walker y la actual directiva DC, cuando con la misma ingenua e interesada soberbia de la década del 60’, hoy en 2013,  lleva al partido al frente amplio de izquierda a que los convoca su mismo aliado” de ayer?
SANTIAGO, Mayo de 2013.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario