En el mundillo político, compuesto por una clase dominante,
lejana e indiferente a los problemas de la gente de a pie, cuyos representantes
dan llamativas charlas sobre la pobreza, casi a nivel de gárgaras, sin tener
conocimiento cierto que cosa es esto de la pobreza pero, que poseen un gran
discurso y capacidad de embaucamiento y que generalmente los vemos en la
televisión o en la prensa hablando de todo a nombre de los chilenos, con un
carepalismo increíble y que son unos especímenes humanos que funcionan rodeados
de otro grupo de homo sapiens como los "suches", que son aquellos operadores que
como efecto de la movilidad social propia de los países en desarrollo, emigran
desde su calidad de camboyanos o talibanes a la de "suche" o "apitutados" y
quienes junto al padrino o al emir triunfador, van ocupando los cargos menores
del jugoso botín ganado en la respectiva elección, principalmente las
municipales, evento "democrático" que tiene la virtud de repartir premios hasta
para los que llegaron place.
Ahora, como efectos de la evolución política y la excelencia en
la gestión tan en boga, surge otro mundillo que sobrevive de la política y que
ayer pasaba desapercibido, medio escondido, casi en secreto pero que cada vez se
van notando mas, casi con desfachatez endémica y que son los denominados
injustamente como "los corchos", un grupo de una especie de parásitos humanos,
que tienen una capacidad para flotar y mantenerse vigentes, aun después de los
mas violentos huracanes y que rodean el poder sacando enormes dividendos
económicos a través de distintos mecanismos, aparentemente "legales", con la
plena complicidad del jefe máximo que los cree necesarios, porque generalmente
amenazan con poner un ventilador para esparcir algún hedor, que para quien tiene
el timbre y la campanilla, puede resultar peligroso ya que le puede rayar la
pintura.
Si se revisa la nomina de contratos de la municipalidad, nos
vamos ha encontrar con numerosos de estos "corchos" que se repiten una y otra
vez, años tras años, cualquiera sea el alcalde o su color político y que ocupan
esta vía administrativa contable para triangular recursos y cobrar cifras
increíbles por sus imprescindibles servicios comunicacionales, de imprenta o de
servicios a terceros, manteniendose indestructibles, impertérritos, camaleónicos
con los cambios de ediles y aun con los cambios de orientación política de la
administración de turno. Se visualizan como una "cofradia" confiable para
guardar secretos, como en los tiempos de Barba Negra.
Si hacemos memoria, el Maipu del ayer, era una comuna cruzada
por numerosos canales de riego que generalmente se desbordaban y terminaban
inundando calles y casas, pero con los años y la inversión en colectores así
también, la canalización del Zanjón de la Aguada y la urbanización de área que
ayer eran parcelaciones agrícolas, esos acuosos eventos dejaron de ser
frecuentes, no obstante quedo una pequeña generación de estos "corchos" que ya
flotaban en aquellos tiempos y lo increíble es que continúan flotando en el
acuoso mundo político de hoy, como si el tiempo no hubiese pasado.
Tienen una capacidad de sobrevivencia increíble, de otro
planeta, los distintos Alcaldes caen rendidos a sus ofertas mercantiles y se
piensa que si la profecía de los Mayas se hiciera realidad, nada de raro que los
únicos representantes de la raza humana que sobreviría, serian los "corchos",
ralea parasitaria política que flota, flota y continuara flotando con la
anuencia del Alcalde de turno mas allá de los tiempos.
www.mibalcon.cl
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