domingo, 2 de octubre de 2011

Discurso Sindical.-


Es cierto y comparto lo que se señala en algunas propuestas, que hay dirigentes que se han repetido en varias oportunidades, debemos felicitar el esfuerzo y los aportes hechos en la tarea sindical, un reconocimiento para ellos, pero debo decir y estoy convencido que, en la actualidad, representan el continuismo de un sindicalismo añejo, extemporáneo y expuestos a constantes fracasos a la hora de defender los intereses laborales. Creo que es sano renovar las miradas, reidear estrategias y actualizar objetivos, no en función de ideologías, sino comprometidos con la problemática concreta y real del mundo laboral.
Obviamente todos en nuestro país adhieren o simpatizan con ideas políticas, es bueno estar preocupados de la cosa pública y lejos de censurar a la personas por contribuir a la democracia, debemos incentivar la responsabilidad de los ciudadanos con el país, pero no debemos confundir los escenarios de participación colectiva. Señalar soy “independiente” no es más que el reflejo de la cultura de la “hipocresía” o de la irresponsabilidad cívica, en nuestro país no existen los independientes, todos de alguna manera estamos ubicados políticamente, pero. no hay que confundirse: el mundo laboral exige otros requisitos y tiene otras exigencias.
En lo que estamos inmersos ahora, es el plano meramente laboral, un escenario que generalmente se enfrenta siempre con el mundo político, cualquiera sea quien este en el poder o, que ideología gobierne, nada para los trabajadores ha sido gratis en los 200 años de Independencia de Chile y nada se nos dará gratis en tiempos futuros cualquiera sea quien gobierne el país; desde Santa Maria de Iquique hasta la lucha de los trabajadores forestales en un pasado reciente, desde los sistemas capitalistas hasta los sistemas estatistas.
Para el Capitalismo el trabajador es solo una herramienta productiva para aumentar la riqueza de unos pocos, para el Estatismo el trabajador es solo una herramienta de trabajo para aumentar el poder de quienes gobiernan. Ambos extremos son enemigos de los trabajadores. El mundo va en otra dirección.
Chile necesita de sindicatos fuertes para enfrentar el nuevo escenario que nos instala el mundo moderno, globalizado, preocupado de la macroeconomía y de fuerte competencia de productividad y servicios entre las naciones. De un Capital laboral subordinado al Capital financiero, debemos llegar a una relación de ambos componentes de la economía a un plano de igualdad de poder. Para ello necesitamos de dirigentes laborales que entiendan que deben ser instruidos, buenos negociadores, informados, honestos, fieles y capaces de sentarse ante los empresarios en igualdad de condiciones, como también, se necesitan de empresarios que entiendan que el Capital financiero no es productivo sin el capital humano, esto es más difícil, pero con sindicatos fuertes y dirigentes actualizados, es posible avanzar hacia esos objetivos. Solo una relación de igualdad de negociación en estos dos principales componentes económicos, construirá un país realmente competitivo y colaborara efectivamente para que nuestra nación sea finalmente un país desarrollado.
En la tarea sindical la lucha por el poder debe estar vedada, yo no voy en busca de poder personal, para mí no tiene sentido, el poder debe estar representado por la fortaleza de la unidad sindical, evitar caer en la atomización, evitar el divisionismo, solo sindicatos fuertes hacen dirigentes fuertes y logran negociaciones justas.
Lo que se necesita fortalecer es el sentido de servicio, compañerismo, solidaridad, identidad y compromiso social. Somos trabajadores y nuestra lucha es gremial, por ello aspiramos remuneraciones justas, condiciones laborales dignas, oportunidad de capacitación y profesionalización, jornadas laborales adecuadas que armonicen con la protección de la vida familiar, trabajadores felices y orgullosos de su fuente laboral, estos son los anhelos históricos del mundo laboral.
Creo que debemos incentivar una fluida relación con los ejecutivos de nuestra empresa para lograr como socios, hacer realidad los objetivos que nos son comunes: mejor servicio y mayor productividad, dejando para una negociación serena e inteligente, los temas controversiales, poniendo el máximo de esfuerzo y voluntad para evitar la confrontación, instancia extrema que daña las relaciones humanas, perjudica a nuestros usuarios, daña la imagen de la Empresa y desmejora la calidad del servicio.
En materia laboral, difícilmente pensemos distintos respecto de los que queremos, no debiera haber diferencias en ello, porque los trabajadores solo queremos lo justo. Donde existen diferencias es en la forma de lograrlo, mientras algunos desean alimentar la animadversión histórica entre empleadores y trabajadores y con ello, extremar los conflictos, otros queremos avanzar en relaciones fluidas, en alimentar un ánimo de colaboración, cooperación y entendimiento, una relación respetuosa pero firme en defensa de nuestros intereses laborales.
Queremos estar orgullosas de pertenecer a una empresa que inicia y muestra su responsabilidad social al país, partiendo con sus propios trabajadores, queremos estar orgullosos de pertenecer a una empresa que se esfuerza de dar un mejor servicios a nuestros usuarios, que no son más que otros trabajadores, queremos tener la confianza plena que nuestra empresa es la primera en Chile que considera a sus trabajadores como parte de ella y no una mera herramienta productiva a la cual hay que usarla hasta que se desgaste.
Un nuevo Chile del bicentenario, necesita de renovada organización sindical, Uds., compañeros necesitan de dirigentes al servicio de su sindicato y excelentes negociadores.
El tiempo de la revolución queda en el pasado, ahora se abre paso el tiempo de la innovación.-
Ese es mi Compromiso e Invitacion de una Mirada de Futuro para los nuevos Tiempos.-


Les Saluda Afectuosamente.


Jorge Osorio Ulloa

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